miércoles, 31 de octubre de 2012

Ley del Aborto


El senado sancionó ayer la ley de despenalización del aborto en un falló histórico que llevaba más de dos décadas de discusión y está a la espera de la promulgación por parte del presidente de la república José Mujica.
Luego de cinco horas de discusión, con diecisiete votos a favor y catorce en contra. Votaron a favor  los senadores frenteamplistas sumado al senador nacionalista Jorge Saravia mientras que el resto de los blancos y colorados votaron en contra.
El partido nacional no aplicó disciplina partidaria a diferencia de los otros partidos, sino que argumentaron que este tema debía ser votado desde la consciencia por lo que el senador Jorge Saravia decidió apoyar la promulgación de la ley.
En la sesión hubo varios suplentes. No estaban los senadores frenteamplistas Carlos Baraibar), Enrique Rubio, Héctor Tajam y Luis Rosadilla Y en el Partido Nacional no asistió Luis Alberto Lacalle. Algunos de estos senadores estaban a favor de la ley y otros en contra.
Desde el frente amplio se argumentó que la ley responde a una realidad social uruguaya dada a la cifra existente de 33.000 abortos clandestinos realizados por año en condiciones deplorables y que la causa debe ser atendida. Además se cree desde el partido que cuentan con la mayoría del apoyo popular.
Saravia, que fue al igual que en el momento en que se trató la ley de caducidad, el que votó distinto a su partido argumentó que la ley que ahora se modifica y que penalizó el aborto en 1938 "es una ley fascista, de un Uruguay que ya no existe", que "ha provocado en la sociedad los números que hoy tenemos: 33.000 abortos clandestinos por año y un 27% de muerte de mujeres por embarazos no deseados".
Larrañaga por otra parte dijo que de llegar a la presidencia en las próximas elecciones, derogará la ley, además anuncio que esta misma tarde se lanzará una campaña para someter a referéndum a esta ley.
Saravia opinó también sobre un posible referéndum. "Yo estoy a favor de la vida, en contra del aborto. Debe decidir la sociedad. Yo voy a ser el primero en firmar para una consulta popular"
La ley dictamina de todas maneras que para llevar a cabo el proceso adoptivo, la paciente al expresar su deseo de abortar deberá ser recibida por el ginecólogo al cual deberá explicarle el motivo que la lleva a querer detener el embarazo. Desde allí será derivada a un equipo multidisciplinario integrado por sicólogos, asistentes sociales y otros profesionales. Allí la asesorarán acerca de las opciones que tiene al aborto, y el apoyo económico y social del Estado.
Luego tendrá cinco días para reflexionar y si aún así quiere interrumpir su embarazo, volverá a reunirse con la comisión de profesionales que la atendió en un principio, y allí se le recetará el Misoprostol, la pastilla creada para tratamientos intestinales que, como consecuencia colateral, provoca un aborto.


Marcos Taborda

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